Nada ni nadie! podrá separarnos del amor de Dios. Jesús siempre está pendiente de sus hijos, está ahí para socorrernos, para darnos paz y consuelo, El es inmutable y no hay sombra de variación en El (Santiago 1:7), Las dificultades, las pruebas y todo lo difícil que podemos vivir no son razones para separarnos de Dios, mejor dicho no existe ningún motivo para que dejemos de creer. Dios nunca nos suelta de su mano, es el hombre quien se suelta, porque ha puesto su mirada en los problemas, se ha apoyado en el dolor y en la tristeza.

Cuando ponemos la mirada en el Señor y no en las circunstancias, sentimos bienestar dentro de nosotros, nos motiva a avanzar y seguir con los planes. Amados del Señor, el cambio comienza por ti, no te quedes en la involución( Detención y retroceso de un proceso evolutivo). Debemos renovarnos todo el tiempo y entender que estamos en las mejores manos. Suelta el desánimo, sacúdete y avanza. 

Les enviamos un abrazo 🤗 fuerte 💪 desde la distancia.
Seguimos orando por ustedes y sus familias.

Les amamos.
Pastores Raymond & Mónica Jaquez.