En el Salmo 100:5 nos recuerda que Dios es bueno: “Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y de generación en generación su verdad”. Este versículo nos inspira a recordar que Dios fue y sigue siendo fiel; que su misericordia es eterna y con la promesa de su presencia nos podemos refugiar en Él.
Es difícil imaginar lo que significa que Dios sea realmente bueno. Tal vez refiriéndonos a lo que hace en nuestras vidas lleguemos a entender un poco más acerca de su bondad. Cada día Dios nos muestra Su amor y trata de darles forma a nuestras experiencias para ayudarnos a crecer espiritualmente. No hay nada que nos separe de Su amor y podemos confiar en Él fácilmente.
Dios es misericordioso. Como dice el versículo, Su misericordia se extiende de generación en generación. Como manifestación de esta misericordia, Dios busca informarnos de Su voluntad para nuestras vidas por medio de los Salmos, los proverbios, Jesus y otros libros de la Biblia para ayudarnos a mantenernos al día sobre Sus principios.
Dios también es siempre fiel. Nuestras vidas están plasmadas en la Biblia para ayudarnos a volver a Él si tomamos decisiones erróneas. Cada vez que volvemos al Señor, Él nos da una nueva oportunidad para seguir Su plan para nuestras vidas. Los Salmos hablan de este amor eterno y fiel que Dios nos da al llamarnos de vuelta a Su presencia.
Aceptar la bondad de Dios y Su misericordia es más fácil cuando tenemos la mentalidad de un niño, confiando en Él sin dudar. No hay limitaciones para su bondad, así que necesitamos abrir nuestros corazones para aceptar el regalo que nos da Su misericordia y Su presencia.
La próxima vez que vea el Salmo 100:5, recuerde que Dios es bueno, su misericordia es eterna y su verdad está presente en cada generación. Acepte la bondad de Dios, acérquese a Él sin temor y confíe en su buena voluntad para guiarlo al éxito y al bienestar.
Les amamos. Les amamos. Pastores Raymond & Mónica Jaquez.



